Vistas de página en total

miércoles, 11 de febrero de 2026

SUICIDIO. El ego acosa: "Mata al que sufre".

"Autorretrato como pintor", Vincent van Gogh (dic-feb 1888), Museo Van Gogh Ámsterdam (Fundación Vincent van Gogh)


SUICIDIO: “¡Mata al que sufre!”


Hugo Betancur

 

Las acciones y tentativas suicidas tienen unas circunstancias comunes: inestabilidad emocional, minusvalía de sí, sufrimiento que precipita a la desesperación, el brote incontenible de una percepción derrotista, la desconexión afectiva con el entorno. Asociamos el suicidio con trastornos mentales padecidos por quienes lo contemplan como una solución a sus males.

 Tal vez el propósito del suicida sea quitar la vida a un yo atormentado y desesperanzado -ese “yo” es una identidad que muchos seres humanos podemos asumir como quien somos o el que somos, y está fusionada habitualmente con el nombre con que nos bautizaron (nos requieren “¡identifíquese!, y respondemos “yo me llamo…”). Ese "yo" que nosotros y otros personificamos es un agregado de creencias, tradiciones, suposiciones, que exteriorizamos en actuaciones, gestos y palabras -un personaje social. El yo real tenemos que descubrirlo en la mente que se va revelando a sí misma trascendiendo los papeles y las apariencias y haciéndose consciente de sus dones y limitaciones y de la integración con los demás seres vivos. 

  Las declaraciones de los suicidas tienen una connotación amenazante de fuga del mundo y de atentado contra el cuerpo que lo habita con la frase “voy a matarme”. La consumación del suicidio consiste en ejercer la acción deliberada e intencional de matar a la persona que está en conflicto con la vida. Con la muerte del cuerpo muere el personaje que lo habitaba; sin embargo, la mente no muere porque su existencia está ligada al alma que la vivifica -según mi entendimiento, la mente no es el cerebro sino un halo de energía sutil que se integra al cuerpo físico desde el momento de la concepción. De acuerdo con esta idea, la mente neuronal y el  cuerpo son instrumentos orgánicos de expresión del ser.

 Me han enseñado que cada personaje en los escenarios en que actúa tiene dos facetas de su mente que coexisten y que alternan sus roles, el personaje y su ego -podemos compararlos con el sistema operativo de un computador y un "software" o programa accesorio que ejecuta tareas especificas, metafóricamente. Según los enfoques que alguna de estas dos partes apliquen, y dependiendo de cual de las dos predomina, cada vida tendrá bienestar o malestar, beneficios o perjuicios. 

Habitualmente, cuando el ego domina la actuación, las relaciones se tornan discordantes, hostiles, desapacibles, abrumadas por el ataque o la defensa. Y en esas situaciones extremas en que la adversidad o la incertidumbre agobian al personaje, el ego elabora su mandato destructivo con que acosa a la mente: “Mata al que sufre”, lo que provoca la ejecución del suicidio como un escape al sufrimiento elaborado -la muerte del personaje es simultáneamente  la muerte del ego que lo fustiga. (También cuando los personajes padecen situaciones de fracaso o frustración que atribuyen a las acciones de otros, el ego acosa la mente de quienes se sienten oprimidos: “Mata al que te hace sufrir”, lo que sería la práctica  de una venganza si el homicidio es llevado a cabo).

 Esas “soluciones” drásticas dictadas por el ego no son amables: carecen de justicia y sensatez y desencadenan duelos y distorsiones de la comunicación y las relaciones.

 La mayoría de las religiones  reconocen dos principios de vida: el alma, inorgánica e inmortal, inasible y sublime -que ha sido y es antes, durante y después del nacimiento y existencia de los cuerpos físicos, y el cuerpo, perecedero, temporal, vulnerable. Las almas son la creación eterna de Dios, la expansión de su plenitud y autonomía.

 El mundo de conflicto, miedo, culpa y falta de compleción es el ámbito del ego, que nos incita a luchar y competir contra otros, a juzgar según creencias e intereses. El ego que impone sus dictados nos induce a creer en la importancia personal y en el éxito -deberemos alcanzar todo lo que ambicionamos o proyectamos-, y nos sentencia al fracaso y a la depresión si no logramos realizar nuestros planes.

 El ego nos torna rígidos y demandantes, empeñados en convencer a otros de nuestras razones y valores existenciales.  

 Cuando sentimos frustración y conflictos, el ego nos persuade que otros debieron proveer nuestra satisfacción y que son culpables cuando no lo hacen: la vida deberá someterse a sus requisitos y la función que asigna a los demás es brindarnos obediencia y propiciar nuestra felicidad -el ego nos lleva a concluir que la indulgencia es debilidad y  que podemos aplazar los cambios y aprendizajes imperativos en espera de que las acciones de esos otros con quienes nos relacionamos los hagan innecesarios.

 Desde la visión del ego, la felicidad vendrá de afuera y debemos “buscarla” en los escenarios exteriores a nuestras mentes.

 Sometidos al ego, interpretamos papeles -usamos la vestimenta de las ovejas y aparentamos su mansedumbre para seducir, o usamos la vestimenta del lobo para intimidar, someter o manipular. Si esas representaciones son disociadoras y nos alejan de nuestra paz, eso significa que el ego ha tomado el mando y que la personalidad en evolución que vinimos a asumir ha sido desplazada -nos desempeñamos entonces en los dramas de las imágenes y de las máscaras sociales y nos distanciamos de nuestro ser real.

 Esto de la suplantación que el ego hace  de la personalidad que nos compete desplegar, es parecido a permitir que el mayordomo decida por el amo, o que lo haga el copiloto por el piloto, o que el huésped de la  casa acalle al dueño. Significa que el ego que se manifiesta desde los primeros meses de vida impere sobre la mente del personaje que ha nacido para evolucionar su destino -los caprichos y las pretensiones del ego le impedirán al ego y a la mente que lo acoge  madurar y congraciarse cooperadoramente con otros y  llevaran a los dos al desastre y a la separación.

 Los problemas surgidos de la mente, precipitados por un ego desbordado deben ser resueltos en la mente. Cada planta debe crecer, verdecer, florecer -y dar sus frutos si posee esa utilidad-, y la mente y el ego deben cumplir esos procesos también.

 El ego, ese huésped que la mente aloja desde la niñez de ambos, debe contribuir a la armonía de su anfitrión y no a causarle desajustes ni tristeza.

 El egocentrismo es una tiranía y los tiranos son depredadores, no amigos y dispensadores de bienestar. Los tiranos tienen mentes de titiriteros, obsesionados en manejar a los demás como súbditos de sus tramas.

 

Hugo Betancur (Colombia)

____________________________________________________________

SUICIDIO. La palabra Suicidio proviene de dos términos del latín: suicidium,  formado de Sui (de sí, a sí) y Cidium (acto de matar, del verbo caedere = cortar y matar), 1*.Diccionario de la lengua española.

SUICIDARSE. Quitarse voluntariamente la vida. Sinónimo: inmolarse. 2**

         __________________________________________________

____________________________________________________________________________________

      Otras  ideas  de  vida  en:         

http://ideas-de-vida.blogspot.com/ 

 

http://pazenlasmentes.blogspot.com/

 

http://es.scribd.com/hugo_betancur_2

http://es.scribd.com/hugo_betancur_3

 

                 Este blog:                    

  

http://hugobetancur.blogspot.com


domingo, 8 de febrero de 2026

Como liberamos nuestros conflictos

                                                                  Colibrí metálico. Nantes. Foto de Diana Valderrama

TRANSIGIR, CONCILIAR, ATRAVESAR.


Hugo Betancur

 

Todo lo que sucede o lo que presenciamos causa una impresión en nuestras mentes.

Somos afectados por los hechos y somos afectados por nuestra interpretación de los hechos. Muchos eventos suceden como esperamos o ansiamos que ocurran; otros tantos eventos no se ajustan a nuestros deseos y expectativas.

Transigir es una acción de la mente y significa movimiento a través de una situación, dejando ir y aceptando algo que pasó –algo que ya no está y solo la mente que lo ha mantenido estancado puede liberarlo.

Lo contrario es la intransigencia, la resistencia a dejar ir y a resolver. La mente intransigente padece su propio martirio y sufrimiento por causa de sus juicios que la agobian y la dejan pasmada: persiste en su pugna contra la realidad y languidece en su inercia. Esa mente apesadumbrada elabora una herida psicológica para sí que mantiene viva si ella misma no dispone su curación -tal como nuestros organismos realizan procesos de cicatrización paulatina y cierre de las heridas que ocasionalmente nos han afectado.

Imaginemos que estamos afuera, en un ancho espacio de nuestro mundo, y que se desata una espesa tormenta con estruendosos truenos y rayos. Nos damos cuenta que es demasiado riesgoso permanecer allí y corremos a un refugio que nos proteja de la inclemencia de la naturaleza.

Propongo una metáfora para nuestros estados mentales de crisis: cuando entramos en conflicto en las relaciones con otros, reunirnos con ellos en ese intervalo de tiempo en que ruge la tormenta, es algo parecido a confrontarnos como adversarios afuera, en el espacio común. Como contendientes, no tenemos una actitud de resolución en ese momento en que sobran las acusaciones, las atribuciones de culpas y los reclamos -y a veces también los lamentos. Si nos replegamos prudentemente al interior de nuestras mentes, podemos observar ese caos transitorio de nuestras emociones y juicios motivados en nuestras acciones y las de los demás. Mientras hacemos esa auto observación paciente y atenta, permitimos que lo sucedido fluya y aplacamos progresivamente nuestros ímpetus: nuestras reflexiones alejan nuestra ofuscación.

No nos es posible aplicar en nuestras relaciones la mentalidad militarista que impone, controla y somete según el poder disponible, porque la esencia de las interacciones afectivas es la libertad y no el dominio sobre otros.

Estas mentes intransigentes deben  agotar sus fuerzas y su frustración para lograr activar una restauración de su equilibrio y su calma una vez que se dan cuenta de la esterilidad o destructividad de su conflicto.

 

Hugo Betancur (Colombia) 

____________________________________________________________

[La palabra transigir ha sido definida gramaticalmente como un verbo transitivo. La palabra transigir proviene del latín transigĕre, que significa "hacer pasar a través", "llevar a buen fin", "concluir un asunto" o "permitir que algo se lleve hasta el final"].

[La palabra conciliar proviene del latín conciliare, que significa componer, ajustar ánimos opuestos o reunir, derivado a su vez de concilium ("asamblea", "convocatoria conjunta")].

Atravesar es un verbo irregular (se conjuga como acertar) que significa pasar de un lado a otro, cruzar un espacio, penetrar un cuerpo, o experimentar una situación, generalmente difícil. Puede usarse de forma intransitiva ("atravesar por una crisis") o transitiva ("atravesar la calle").

https://etimologias.dechile.net/

______________________________________________________________ 

     Otras reflexiones en:     

http://ideas-de-vida.blogspot.com/

http://pazenlasmentes.blogspot.com/

http://es.scribd.com/hugo_betancur_3

 

              Este Blog:           

http://hugobetancur.blogspot.com/


Necesitados de otros: parejas disparejas.

                                                  Sculpture Seated Youth. Wilhelm Lehmbruck at Stadel Museum in Frankfurt, Germany.

NECESITADOS

 

Hugo Betancur

 

No nos es posible manifestar amor hacia otros desde una mentalidad de “necesitados” o de “buscadores” de amor. Con esas expectativas tal vez logremos relacionarnos con seres humanos que tengan una fijación parecida -y ese nexo conformado tendrá características de intercambio, o de provisión mutua, o de parasitismo, condicionadas a la satisfacción o al cumplimiento de los requisitos comunes -o de los requisitos de uno de los dos a expensas del sacrificio y la servidumbre del otro. (Tal vez los aparejados puedan establecer un "compromiso" de abastecimiento psicológico y material unilateral o reciproco que solvente el estado de necesidad establecido -y los compromisos tienen unas condiciones que deben ser cumplidas por quienes los asumen)

Expresamos el amor si lo hemos descubierto en nosotros, y solo desde una condición de integridad -sentirnos completos.

Cuando nos atenemos a la creencia de buscar o ansiar encontrar una pareja que nos complemente, que nos aporte lo que nos falta, nos plantamos en una posición de desposeídos o de incompletos y solo podremos obtener nuestros proveedores o dispensadores de aquello de lo que carecemos -cuidados y acompañamiento, asistencia o funcionalidad sexual, asistencia económica, improvisación de relaciones con decorado romántico  -y talvez esos abastecedores sean muy inestables e insuficientes.

[Retomo la imagen de las piezas troqueladas en cartón de un puzle, que debemos colocar en una posición predeterminada por los fabricantes, encajando los extremos salientes en las bahías o entrantes correspondientes hasta armar el conjunto completo que nos muestre las imágenes impresas -paisajes, ambientes, animales, personajes…-: todas las partes litografiadas son complementarias. En la sociedad humana, las partes suman y aportan sus acciones y cualidades, más como una integración que como una complementación al conjunto.]

Quien traza los objetivos de ser atendido o aprovisionado asume un papel de insolvente y debe persuadir a otros para que  sacien sus intereses, sus ambiciones, y sus carencias.

En las relaciones instituidas con el requerimiento de la resolución de necesidades no está presente el libre albedrío.

Estas relaciones artificiosas donde una parte tiene más y la otra tiene menos son dispares -y quizá obliguen a quien espera ser completado a encubrir sus objetivos utilizando  narrativas afectuosas y compensaciones forzosas desprovistas de sinceridad.

Las relaciones amorosas no son negociaciones de ganancia y retribuciones agradecidas sino proyecciones de bienestar y bondad.

Podemos definir el amor con los tres sustantivos que le son propios: servicio, comprensión y compasión.

Sin embargo, cada uno de nosotros tenemos limitaciones que nos restringen a comportamientos y actitudes disociadoras que nuestras mentes no logran vencer. En muchas ocasiones relegamos las soluciones y acrecentamos nuestras crisis.

Es probable que el amor sea solo una gracia; sin embargo, es la gracia plena que cada uno puede alcanzar y que confiere a su vida y a las de quienes le rodean la más prodigiosa realización en su destino.

Nuestra insatisfacción, nuestras infelicidad y nuestra incertidumbre pueden incentivar nuestros aprendizajes y nuestros propósitos de cambio -cada uno de nosotros puede trascenderlos  cuando nos hacemos conscientes de los procesos  de la vida y  de la potestad de reconfigurar nuestras creencias ejerciendo nuestro libre albedrío.

 

Hugo Betancur (Colombia)

_________________________________________________________________

     Otras reflexiones en:     

http://ideas-de-vida.blogspot.com/

http://pazenlasmentes.blogspot.com/

http://es.scribd.com/hugo_betancur_3

 

              Este Blog:           

http://hugobetancur.blogspot.com/



Lo que aparentamos, lo que somos, lo que pretendemos...


Los cambios psicológicos

versus los cambios en el intelecto

Hugo Betancur

 

Nuestras existencias son jornadas que recorremos desde el vientre materno hasta la inevitable exhalación con que nos despedimos de las experiencias y relaciones cumplidas. Son procesos en que manifestamos nuestra personalidad en evolución con sus fortalezas o debilidades, con sus actitudes de flexibilidad o de rigidez.

Nos expresamos desde niños con acciones y palabras, impetuosos o reprimidos, expansivos o contenidos, cordiales o antipáticos, cooperadores o remisos. 

Realizamos nuestras experiencias de vida fluidamente –adaptándonos al ritmo de los acontecimientos, a “lo que es” y congeniando con otros-, o las realizamos antagónicamente -resistiéndonos a los eventos y ciñéndonos a nuestros ideales particulares.

Si acogemos las experiencias, atravesamos cada circunstancia sin recelos y sin atascamientos; si las rechazamos, nos enredamos en conflictos por resolver –algo así como viajeros que dejamos olvidada alguna pertenencia a la que damos algún valor en el alojamiento de paso, lo que nos obliga a regresar, ocupando nuestra mente y el tiempo cronológico en recuperar lo que ya quedó atrás. 

Nuestros más significativos yugos psicológicos son los apegos y las aversiones, aquello que queremos y aquello que rechazamos.

Si mantenemos nuestras vidas estáticas y resignadas, sin atender a nuestros sentimientos de infelicidad y desasosiego –que tal vez nos anuncian que falta algo por cambiar o descubrir-, entonces languidecemos y vamos siendo abatidos por nuestras vivencias infructuosas y desafortunadas: nos enfundamos en nuestras poses de dolientes o apabullados visitantes de museos y mausoleos donde sólo somos espectadores que contemplamos los rezagos del pasado que alguna vez fue un presente vivo, sin poder cambiar nada, siempre interpretando desde la condición pasmada de nuestras mentes habituadas y dóciles.

Esa existencia humana en que participamos puede ser para nosotros asombrosa, divertida, conmovedora, gratificante, vivamente conmocionante en sus contrastes de extrema alegría o extrema tristeza, como un concierto armonioso que presenciamos esperando que sea duradero; o puede ser desalentadora, aburrida, exasperante, atiborrada de eventos y relaciones que toleramos con hastío y desesperación con gestos impacientes, esperando que pasen rápido como si fuéramos asistentes a un espectáculo musical donde las voces desafinan y los músicos tocan sus instrumentos desacoplados y desacompasados mientras los equipos de sonido suenan estrepitosamente martirizando nuestros tímpanos. 

¿Qué progresos hacemos en nuestras vidas y nuestras relaciones? ¿Cómo afectamos a otros y cómo nos afectamos nosotros mismos con nuestros actos?

¿La casa de nuestra mente conserva todos sus elementos funcionales y decorativos inalterables y estacionarios mientras va pasando el tiempo –como una vieja casa con sus viejos muebles y cosas ocupando el mismo lugar en el espacio asignado inicialmente? ¿O es una casa donde todo ha ido cambiando mientras nuestras experiencias, conflictos y relaciones nos llevan a una comprensión más compasiva e inteligente de todos los dramas e interacciones cumplidos?

El viajero que avanza en su jornada, ¿se ha tornado silencioso y ensimismado, cada vez más inaccesible e incomunicado con quienes le rodean?; ¿o se ha vuelto comunicativo, abierto a contar sus vivencias sin jactancias y a escuchar las de otros con simpatía?

¿Son contradictorios nuestros actos y nuestros discursos? ¿Nos vemos a nosotros mismos como nos ven los demás? ¿Podemos trascender el velo de las apariencias y descubrir nuestra idiosincracia? 

Hugo Betancur (Colombia)


____________________________________________________________________

     Otras reflexiones en:     

http://ideas-de-vida.blogspot.com/

http://pazenlasmentes.blogspot.com/

http://es.scribd.com/hugo_betancur_3

 

              Este Blog:           

http://hugobetancur.blogspot.com/

 

Todos somos uno

["ONE: The Movie" (Todos Somos Uno), estrenado entre 2005 y 2007, es un documental independiente dirigido y creado por Ward M. Powers, Diane Powers y Carter Scott. Explora la unidad humana y espiritual a través de entrevistas con líderes como Deepak Chopra, Robert Thurman, Thich Nhat Hanh, Jaggi Vasudev (Sadhguru), y Barbara Marx Hubbard.

Temática: Este documental independiente que explora las creencias sobre el sentido de la vida, la interconexión de todas las cosas y la espiritualidad].

Los encargados formularon a sus entrevistados 20 preguntas básicas:

1.   ¿Por qué hay pobreza y sufrimiento en el mundo?

2.   ¿Cuál es la relación entre ciencia y religión ?

3.   ¿Por qué hay tanta gente deprimida?

4.   ¿De qué tenemos tanto miedo todos?

5.   ¿Cuándo es justificable la guerra ?

6.   ¿Cómo querría Dios que respondiéramos a la agresión y al terrorismo ?

7.   ¿Cómo se obtiene la verdadera paz?

8.   ¿Qué significa vivir en el momento presente?

9.   ¿Cuál es nuestra mayor distracción?

10.¿Está cumpliendo la religión actual su propósito?

11.¿Qué pasa contigo después de morir ?

12.¿Describe el cielo y cómo llegar allí?

13.¿Cuál es el sentido de la vida ?

14.¿ Describir a Dios ?

15.¿Cuál es la mayor cualidad que posee el ser humano ?

16.¿Qué es lo que impide a las personas vivir al máximo su potencial?

17.De forma no verbal, únicamente mediante movimientos o gestos, represente lo que cree que es la condición actual del mundo.

18.¿Cuál es tu único deseo para el mundo?

19.¿Qué es la sabiduría y cómo la obtenemos?

20.¿Somos todos uno?

________________________________________________________________________

 

ACCIONES Y CONSECUENCIAS

 

Hugo Betancur

 

Todas nuestras acciones tienen consecuencias sobre el entorno de la vida.

 

Ninguna acción se queda sin respuesta: toda acción libera una reacción, todo golpe ocasiona un contragolpe -como en el juego de tenis, la pelota lanzada es devuelta hacia quien la lanzó.

 

Lo que hacemos atrae retribuciones -recompensas-, o atrae deudas -ataduras.
 

El dolor que causamos a otros con propósito de causarles daño es el malestar que creamos para nuestra propia jornada.

No es necesario respaldarlo con doctrinas ni con teorías filosóficas: la vida misma nos lo muestra día tras día.

 

Hugo Betancur (Colombia)

_________________________________________________


[Otros conceptos de filósofos del yoga…:]

 

TODOS SOMOS EXPRESIONES DEL UNO

 

Sri Swami Satchidananda

 

Mi filosofía es estar relajado siempre, en cualquier circunstancia. No necesitas prepararte para lograr algo. Simplemente sé como eres y, si algo te inspira, actúa. El propósito de todas las enseñanzas espirituales es simplemente ser como eres. No se te pide que te conviertas en algo diferente. Y, además, no puedes convertirte en algo diferente de lo que ya eres. Hablo de tu verdadero yo, tu yo auténtico.

 

En realidad, todos somos uno en espíritu y jamás podemos hacer nada que perturbe ese espíritu. Ni siquiera necesitamos pensar en unirnos. Ya lo somos. Todos somos uno porque estamos siempre unidos en espíritu, al que llamamos Dios. En Dios somos uno porque todos estamos hechos a la misma imagen. Todas las escrituras aceptan esta idea. Todos los grandes sabios y santos han dicho que somos uno en Dios. La Biblia dice: «Dios hizo al hombre a su imagen». Por supuesto, debe entenderse que la palabra «hombre» también significa «mujer».

 

De hecho, todo lo que vemos como tantas formas y nombres diferentes no es más que la expresión del mismo Espíritu Cósmico. También llamamos a ese espíritu Conciencia Cósmica o el Infinito, al que también llaman Dios. Dios no puede ser limitado. Muchos pensamos en Dios como el Padre o la Madre. Algunos pensarán en Dios como amigo o el Amado. Simplemente depende de la actitud, el tipo de relación que tengas y la forma en que quieras comunicarte con Dios. Dios está más allá de todos estos nombres y tipos de relaciones. Si realmente aceptas que Dios es infinito, comprenderás que Dios no puede ser puesto en una forma particular. ¡Por eso Dios no es un Él, una Ella, ¡ni siquiera un Eso! Citando la Biblia de nuevo: «En el principio era Dios y solo Dios. No había nada más que Dios». Si no hubiera nada más que Dios y de repente Dios decidiera crear, ¿de dónde habría surgido la creación? Ciertamente, todas estas supuestas formas y nombres diversos fueron creados a partir de Él mismo o de Sí mismo. Así que, en ese sentido, todos somos expresiones de Dios.

 

Todos somos expresiones de la misma Esencia Cósmica, que en su estado original es inexpresiva o inmanifestado. Cuando digo "todas las expresiones", no me refiero solo a los seres humanos, sino a todo. Eso incluye todas las cosas inanimadas, todo lo que ves y todo lo que no ves. Cuando las escrituras dicen esto, puede que te cueste entenderlo. Pero cuando los científicos dicen lo mismo, lo entiendes. Parece que tenemos debilidad por los científicos porque demuestran estas verdades, como si las escrituras no las demostraran. Crees a los científicos cuando dicen que todo lo que ves y lo que no ves, incluyendo al tú que ve, no es más que el producto de diferentes agrupaciones de átomos.

 

Todas estas formas son el resultado de grupos de átomos. Los átomos difieren en número y velocidad, creando diferentes elementos. Los elementos se combinan y crean diferentes formas, y así es como estamos todos aquí ahora. Si pudiéramos ser puestos en una máquina enorme y aplastados, el resultado sería un enorme paquete de átomos y nada más que eso. Así que los científicos dicen que la materia original de la que todos estamos hechos es el átomo. Y la Biblia dice que la materia celular original es Adán. Las personas espirituales usan la "d" y los científicos usan la "t", ya que es un sonido más fuerte. En inglés, la materia original se llama átomo, y en sánscrito se llama Atma. Así que vemos mucho acuerdo sobre los principios básicos.

 

Si todos estamos hechos de la misma materia y solo aparentamos ser diferentes, ¿por qué olvidamos nuestra verdadera naturaleza? Algunos dirían que olvidar la propia naturaleza es el pecado original. Otros dirían que el primer pecado es la ignorancia. La ignorancia también es una forma de olvido. Has olvidado la verdad o la has ignorado. Por lo tanto, todas las diferentes religiones nos dicen que superemos las diferencias y nos conozcamos a nosotros mismos. El objetivo esperado detrás de todas las prácticas espirituales es conocer nuestra verdadera naturaleza. De lo contrario, ni siquiera deberías llamar a lo que estás haciendo práctica espiritual o espiritualidad.

 

 Religión significa espiritualidad. Y eso significa pensar y hacer algo en términos del espíritu, no en términos del cuerpo o la mente. Tenemos que reconocer el espíritu. En eso, llegamos a conocernos unos a otros y esa es la verdadera espiritualidad.

 

La práctica espiritual debería ayudarte a reconocer tu espíritu y el de los demás, y a sentir la unidad. Entonces tienes comunión, o tienes yoga. Yoga, literalmente, significa unión o comunión. Significa unir, juntar o reconocer la unidad. Pero en nombre de la espiritualidad, cuando las personas simplemente ven divisiones, han olvidado el nivel espiritual y solo actúan o ven a nivel mental o físico. También dividimos a las personas por su país, el idioma que hablan o el color de su piel. Dondequiera que veas división, pierdes el espíritu. La verdadera unión solo es posible al comprender el espíritu. Todos queremos unirnos. Todos queremos reconocer la unidad y solo eso traerá paz. Recuerda, no hay dos mentes iguales en todo el mundo. Cada mente es, de una forma u otra, diferente de las demás. La naturaleza, o Dios, lo quiso así. ¿Por qué? Porque en la variedad está la sal de la vida.

 

         FUENTE:

         https://integralyogamagazine.org/we-are-all-expressions-of-the-one/

_______________________________________________________________________________

     Otras reflexiones en:     

http://ideas-de-vida.blogspot.com/

http://pazenlasmentes.blogspot.com/

http://es.scribd.com/hugo_betancur_3

 

              Este Blog:           

http://hugobetancur.blogspot.com/